La preocupación cuando una possible guerra nuclear atacara al planeta llevó a la película The day after (el día después) hace unos años en plena Guerra Fría, ahora el medio ambiente es motivo para tocar un tema tan o más preocupante que una guerra nuclear: una nueva era de hielo. The day after tomorrow (El día después de mañana.
Basado en un artículo de investigación, la película revela la manera en que se daría una nueva era de hielo que cubriría prácticamente todo el hemisferio norte del planeta. En medio de una historia de la familia de un experto en climas que ha calculado la posibilidad de la nueva era glacial sin precisar el momento. Afuera ya está sucediendo, la película es el relato de cómo los glaciares empiezan a deshielarse y a inundar el planeta así como los cambios insólitos de clima que se tienen en diversas partes como los granizos gigantes en Japón, los tornados en Los Angeles y la enorme marea que sepulta Nueva York hasta volverse hielo, todos son ejemplos de lo que puede pasar al mundo cuando se acelere el cambio climático.
Salpicado de la correspondiente aventura de héroes, donde el papá (el experto en climas) va al rescate del hijo, éste y su grupo logran sobrevivir, apoyados en lo que cada quien sabe sobre el frío, la chica que estudió primeros auxilios, el hombre de la calle que sabe cómo protegerse de fríos fuertes con papel, la recomendación de no salir fuera porque la muerte por frío sería inevitable, y cómo en la gran biblioteca de la ciudad finalmente pueden tener la esperanza de ser rescatados. El padre llega a tiempo, cuando ya empiezan a quedar congelados.
La película tiene sus partes dramáticas, pero por primera vez aparecen menciones a otros países que no son los Estados Unidos como paradoja o guión de comedia ahora los Estados Unidos negocian la deuda latinoamericana y la condonan con tal de que permitamos a sus connacionales que entren al territorio. El problema es a la inversa, las olas migratorias son ahora de norteamericanos, porque el sur es el único habitable.
Pese a que el argumento no se sale del clásico guión de héroe norteamericano que va al rescate de los que quiere, no se le quita su mérito de cumplir el papel de concientizadora del problema del medio ambiente.
Hace falta mucha información que permita tener claridad sobre la magnitud del problema, ojalá que la gente que ha visto la película reflexione sobre lo que puede suceder con toda seriedad y no lo vaya a tomar como otra historia de ficción. Esto no pasará nunca o no nos pasará a nosotros son frases que uno repite en el momento en que está sucediendo y no puede uno creerlas, porque no quiere uno hacerlo.
Un buen manejo del tratamiento de la información, de las historias de interés humano, como los científicos que saben que van a morir y a pesar de ello se quedan en Nueva Inglaterra donde rápidamente llegan las corrientes heladas, como los viejos que no resisten el frío, como los que se movilizan a otros lugares por la desesperación de salvarse, pero que encontrarán la muerte, como los hombres que se atreven a sacrificarse por causas en las que creen.
Excelente el manejo técnico y de efectos espectaculares que mantienen al espectador en la atención permanente y paralizado en su asiento desde el primer crujido del hielo. Escenas impactantes, otra vez Nueva York, pero no tiene la culpa de ser parte de las costas que quedarían sepultadas por una nueva era de hielo.
El día después de mañana abre una puerta a películas que puedan llevar a plantear una conciencia ambiental, una educación ambiental que tanta falta nos hace y con carácter urgente.
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